lunes, 28 de mayo de 2018

¿Por qué hablaron en lenguas en Pentecostés?

MEDITANDO SOBRE PENTECOSTÉS / SHAVUOT

(Hch 2:1-4) Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa donde estaban sentados, y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.

¿Cuál es el propósito del don de lenguas? ¿Ya estaba profetizado que esta manifestación sucedería en el futuro?

El propósito para que los creyentes hablaran lenguas extranjeras durante la fiesta de Pentecostés, fue para llamar al pueblo al arrepentimiento, fue una señal para que el incrédulo escuchara en su propio idioma el mensaje de salvación, y ya estaba profetizado que Dios usaría lenguas extranjeras con este propósito:
(Isa 28:10-12) Porque dice: "Mandato sobre mandato, mandato sobre mandato, línea sobre línea, línea sobre línea, un poco aquí, un poco allá. En verdad, con tartamudez de labios y en lengua extranjera, El hablará a este pueblo, al cual había dicho: Aquí hay reposo, dad reposo al cansado; y: Aquí hay descanso. Pero no quisieron escuchar.
Por esta razón Pablo en su carta a los Corintios, citando a Isaías le explica a los corintios el propósito de Dios de las lenguas, y esto es llamar al pueblo al arrepentimiento, el mensaje iba a ser llevado desde Judea, pasando por Samaria hasta lo último de la tierra, ¿por qué razón? porque los hombres se opusieron a los mandamientos de Dios, se opusieron a recibir el descanso del Señor, y lo que hicieron fue seguir una religión de hombres que se volvió una carga pesada, porque habiendo instrucción de Dios, no la quisieron escuchar, ahora Dios usará a personas con el don de hablar e interpretar otras lenguas para llevar el mensaje a todo el mundo.
(1Co 14:21-22) En la ley está escrito: POR HOMBRES DE LENGUAS EXTRAÑAS Y POR BOCA DE EXTRAÑOS HABLARE A ESTE PUEBLO, Y NI AUN ASÍ ME ESCUCHARAN, dice el Señor. Así que las lenguas son una señal, no para los que creen, sino para los incrédulos; pero la profecía es una señal, no para los incrédulos, sino para los creyentes.
(Hch 2:4 -6)  Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.  Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua.


(Hch 2:37-39)  Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
Y Pablo concluye que la profecía es una señal para el creyente, Pablo no habla de adivinación, sino de toda la Palabra de Dios que fue revelada por los profetas desde Abraham (Gn 20:7) hasta Juan el Apóstol (Ap. 1), o como Isaías a quien cita. Un profeta moderno, lo único que hace, es declarar la Palabra de Dios y enseñar. La palabra profeta significa "orador inspirado", un profeta es alguien que exhala Palabra de Dios, porque ha respirado primeramente su Palabra.

Vuélvete a Dios y sus instrucciones, la Biblia ya está en tu idioma, si no tienes descanso para tu alma, es simplemente porque no quieres escuchar a Dios.
(Mat 11:28-30)  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.  Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Cada rabino en el primer siglo tenía una forma de interpretar la Escritura, y a su enseñanza le llamaban "yugo", la enseñanza o el yugo de nuestro Mesías es sencilla, no es gravosa, porque los mandamientos de Dios no son difíciles de obedecer, Jesús mismo o Yeshúa como le decían sus amigos nos puso el ejemplo.
(1Jn 5:3)  Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.

¿Por qué hablaron en lenguas en Pentecostés?

MEDITANDO SOBRE PENTECOSTÉS / SHAVUOT (Hch 2:1-4) Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. De repent...