martes, 9 de junio de 2015

La Parábola del Hijo Pródigo 1a Parte


Parábola del hijo pródigo


Luc 15:11  También dijo: Un hombre tenía dos hijos; 
Luc 15:12  y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. Luc 15:13  No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Luc 15:14  Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Luc 15:15  Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Luc 15:16  Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Luc 15:17  Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Luc 15:18  Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Luc 15:19  Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Luc 15:20  Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Luc 15:21  Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Luc 15:22  Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Luc 15:23  Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; Luc 15:24  porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. Luc 15:25  Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; Luc 15:26  y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Luc 15:27  El le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Luc 15:28  Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Luc 15:29  Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Luc 15:30  Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. Luc 15:31  El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Luc 15:32  Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. 

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